LAS 7 LEYES UNIVERSALES QUE TODOS DEBERÍAMOS CONOCER

Las populares leyes universales últimamente parece que están muy de moda. Se sabe que el universo se rige por ellas y en la actualidad despiertan el interés de much@s que queremos entender su funcionamiento para poderlas poner en práctica en nuestro día a día. Lo cierto es que estas leyes ya fueron conocidas e integradas en culturas tan antiguas como la egipcia o la védica en la India. Esto fue hace más de 5000 años y ahora con el cambio de ciclo las volvemos a tener más presentes.

Nos adentramos en el conocimiento metafísico. Repasemos un poco de historia.

Se dice que estos principios fueron escritos por Hermes Trimegisto en el Antiguo Egipto. Se considera a Hermes como el padre de la Astrología y de la Alquímia. Estas leyes se mantuvieron en secreto durante generaciones. Sólo se dió el privilegio mediante la transmisión oral de este conocimiento a un reducido número de personas. El sentido de palabras como «hermético» o «hermetismo» tiene su origen aquí.

Posteriormente, estas enseñanzas se recogieron en un libro llamado «El Kybalión«.

Fue entonces cuando se empezó a desvelar que la alquímia a la que se refería Hermes era la transformación del ser. La capacidad de los seres humanos para transmutar su vibración. Con la aplicación de estas leyes podían cambiar su vida, mejorando no sólo la suya propia, sino también la de su entorno.

Las leyes definidas por los pensadores herméticos constan de 7 principios:

LEY DEL MENTALISMO

El universo es mental. Todo es parte de nuestra mente y nuestra mente es parte del todo . Existe una única conciencia universal.

Esta ley determina que existe una fuerza única, llamémosla conciencia universal, de la que derivamos cada uno de nosotros. Esta fuerza nos cede «trocitos» de conocimiento a nivel individual, y si los uniéramos, configuraríamos el conocimiento universal infinito. Es la confirmación de que todos los seres vivos, desde los minerales, las plantas, animales, etc, además de descender de esta fuente universal, poseemos un valor que deberíamos utilizar para el bien del mundo. Con nuestra mente creamos. Nuestras creencias inducen a la creación de nuestra realidad.

Las leyes universales

LA LEY DE CORRESPONDENCIA

Como es arriba es abajo.

La ley de correspondencia explica que todo en el universo se refleja, lo que existe en la dimensión física se corresponde a la espiritual. Lo que es arriba, es abajo.

Las leyes universales

A nivel individual se puede seguir la analogía de «como es adentro es afuera». Una persona con caos en su mente se rodeará de desorden en su entorno. Una persona muy ordenada revela cierta rigidez mental o una falta de flexibilidad. Así que los extremos, nunca son buenos.

A veces acumulamos muchas cosas viejas que no nos hacen falta o no usamos. En realidad lo único que hacen es ocupar espacio y no dejan sitio a lo nuevo.

Todo en el universo se origina mediante el mismo patrón. La espiral de Fibonacci es un ejemplo. Basada en la proporción aurea, esta espiral se construye con una serie numérica que genera un resultado con la suma de los dos números anteriores.

Así pues, comenzando la serie con el número 1:

  • 1 + 1 = 2
  • 2 + 1 = 3
  • 3 + 2 = 5
  • 5 + 3 = 8
  • 8 + 5 = 13
  • 13 + 8 = 21 (… y así hasta el infinito).

Mágicamente se ha observado que esta fórmula está implícita en cualquier manifestación de vida. El universo es matemático, ya lo dijo Pitágoras.

Proyecto VIDEO MAPPING edificio L’Harmonia (L’Hospitalet de Llobregat – Barcelona)
Geometría Sagrada. Formando la espiral de Fibonacci a partir de la proporción aurea.

LA LEY DE CAUSA Y EFECTO

Una de las más populares y conocidas. Toda acción tiene su reacción

Solemos llamarlo buena o mala suerte, pero en realidad, la consecuencia de lo que causamos no es la única responsable directa de lo que estamos recibiendo. Es decir, esta ley nos quiere hacer entender que no es que tengamos buena o mala suerte, más bien recibimos lo que nos merecemos. Puede sonar injusto o insensible para algunas personas que esten viviendo dramas, en tales casos, el trabajo a llevar a cabo puede ser tremendamente complejo, pero todo un desafío.

Recoges lo que siembras o cosechas. O también se podría entender como el efecto boomerang, todo lo que envias al universo, te viene de vuelta, y dicen que multiplicado por 10.

Las leyes universales

Las casualidades no existen. Sí las causalidades, por lo que tenemos que analizar detenidamente porqué continuamente se nos repiten situaciones en la vida parecidas, con gente que nos trata mal o que nos tienen una insana envidia. Quizás nos están dando la oportunidad de arreglar alguna creencia interna que deberíamos revisar para desecharla de nuestra vida.

Esta ley explica porqué a algunas personas les va bien económicamente, mientras que otras solo atraen pobreza, personas tóxicas a su vida, a lo que se les suma otros síntomas de carencia como la falta de salud.

De nuevo, no busquemos culpables afuera. Identifiquemos la creencia que provoca estas situaciones, aprendamos de la experiencia que nos regala y como por arte de magia, esa situación cambiará.

LEY DE LA VIBRACIÓN

Todo se mueve, nada está estático, simplemente vibra a una frecuencia diferente. Esto hace que exista afinidad o disonancia. Pero en el origen, se trata de la misma cosa. La frecuencia más elevada es la del amor incondicional; la más baja el odio y el desprecio.

Las leyes universales

Esto explica porqué nos sentimos bien con algunas personas aunque apenas las conozcamos o que percibamos incomodidad con otras aunque no nos hayan hecho daño y no tengamos motivos reales para odiarlas; simplemente sentimos que «nos caen mal» o que «no congeniamos». Es por la vibración. Recordemos que todo es energía.

Esta ley también nos hace poner la atención sobre los patrones mentales inconscientes que acumulamos desde el nacimiento. Éstos tienen una responsabilidad importante en la vibración que atraemos. La buena noticia, es que si son perjudiciales y nos limitan, los podemos desprogramar, una vez identificados.

LA LEY DE POLARIDAD

Todo es dual, todo tiene su opuesto.

Blanco o negro, el bien o el mal, lo bueno o lo malo, el ying o el yang, … la lista de opuestos es infinita y no podemos escapar de ella.

La dimensión en la que vivimos es dual. Solemos decir que todo lo que empieza, acaba; lo que sube, baja. Nuestro vocabulario está lleno de ejemplos con inicios y finales. Tiempo y espacio se unen para convertir lo infinito en finito, y percibir una realidad alimentada por la dualidad.

Las leyes universales

LA LEY DEL RITMO

Todo fluye afuera y adentro, todo sube y baja: las olas del océano, los ciclos económicos, los éxitos y los fracasos personales, la vida y la muerte,…
Las leyes universales
La ley del ritmo en las olas del mar

El mar rompe contra las rocas. Las gotas de agua se alian construyendo poderosas olas que son desafiadas por su fuerza que las ayuda a conspirar en contra de los acantilados. Es entonces cuando, como si de un un ataque de ego se tratara, las poderosas pero presuntuosas olas se precipitan hacia las indefensas rocas, ambas ignorantes de su más o menos inminente destrucción. Pero a las aguas bravas no les importará el fin de este ciclo. Volverán a empezar, se volverán a aliar reuniendo las fuerzas necesarias para seguir con su plan. Mientras habran conseguido desgastar a las golpeadas rocas.

LEY DE LA GENERACIÓN

Masculino y femenino se utiliza en la naturaleza para hacer cumplir esta ley que genera vida de manera análoga en todas las especies, desde los minerales y plantas hasta los animales o los seres humanos.

Este principio se encuentra en toda creación física, espiritual o mental, y por consecuencia, también en cada uno de nosotros.

La filosofía yóguica afirma que cada individuo tiene una parte femenina y otra masculina, independientemente del sexo que sea. Querer anular una u otra es un error que nos llevaría a vivir como seres incompletos, sin aceptar esa parte del sexo opuesto que también nos pertenece. Después de todo, fuimos creados por un padre y una madre. Todo es cuestión de porcentajes, las matemáticas fueron determinantes a la hora de nuestro nacimiento para decidir el sexo que saldría vencedor. Apoyo esta teoría y creo que es realmente improbable que una persona sea 100% femenina o 100% masculina.

Las leyes universales

Es inevitable ver como en muchos supuestos las leyes se complementan unas con otras encontrándose en la misma situación compartiendo protagonismo, como en el caso de la ley de la polaridad y esta última de la generación: Ying y yang, hombre y mujer. La vida y la muerte se rigen por la ley de la polaridad, pero también la del ritmo.

Entender estas leyes nos pueden ayudar a conocernos y, ¿por qué no?, también entendernos, perdonarnos y finalmente salvarnos.

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